Programa Haz su Parte (El Salvador)

El “Programa de Educación Comunitaria para la Prevención de la Violencia de Género”, más conocido como “Haz tu Parte”, tiene como objetivo facilitar el proceso de sensibilización y reflexión crítica de los adolescentes respecto de la erradicación de la violencia de género contra las adolescentes y las mujeres jóvenes. Para ello, el programa busca mejorar las habilidades de manejo de conflictos y cambiar las actitudes hacia la violencia de género.

El programa se implementó en 2013 en 17 escuelas secundarias del país y está dirigido a adolescentes de entre 13 y 18 años.

Programa El Sistema (Venezuela)

El “Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela”, más conocido como “El Sistema”, se estructura a través de un currículo que, además de abogar por la formación musical (instrumental y vocal) de niños/as y jóvenes, también hace hincapié en la importancia del desarrollo integral de los niños/as y de la inclusión social.

Programa Sasa! (Uganda)

Se refiere a una intervención de movilización comunitaria que busca prevenir la violencia contra las mujeres abordando la desigualdad de género y las normas sociales relativas a la aceptabilidad de la violencia. Basado en la teoría de los estados de cambio, el SASA! se ejecuta a través de activistas comunitarios capacitados y se organiza en cuatro fases: iniciación, sensibilización, apoyo y acción. La aplicación completa del programa suele llevar tres o más años.

Sumaq Warmi (Perú)

Se trata de un programa educativo que ofreció actividades de formación centradas en los derechos humanos y en la violencia contra las mujeres y los niños/as a mujeres que ya participaban en un programa de microcréditos rural.

Estudio inédito revisa y sintetiza las evidencias sobre el uso abusivo de la fuerza

En diciembre de 2022, el 'Instituto Ciudad Segura', un aliado del BID en el proceso de relevamiento y revisión de referencias para la estructuración del Banco de Evidencias, lanzó un estudio centrado en la revisión de la evidencia científica mundial sobre lo que funciona y lo que no funciona para reducir el uso abusivo de la fuerza policial, la letalidad y el racismo.

Prácticas basadas en evidencias para prevenir la reincidencia: experiencias de nuestra región

Texto de: Rodrigo Pantoja*

 

La reincidencia en delitos de las personas que pasan por el sistema penitenciario es un problema grave y costoso que afecta a todas las sociedades. Las teorías sobre las sanciones aplicadas han enfatizado la importancia del sistema de control penal para evitar que las personas se involucren en delitos y para “reeducar” o “resocializar” a quienes sufren medidas restrictivas o privativas de la libertad.

Lawrence Sherman, pionero en policiamiento basado en evidencias

Es imposible separar la historia de la seguridad pública basada en evidencias de la trayectoria del criminólogo Lawrence Sherman. Con más de cuatro décadas de experiencia en el área, Sherman realizó decenas de descubrimientos importantes en el campo, además de haber colaborado con más de 30 agencias policiales y judiciales de todo el mundo.

Programa Paso a Paso (Sudáfrica)

El Paso a Paso (“Stepping Stones” en el título original en inglés) es un programa que busca mejorar la salud sexual de sus participantes mediante el uso de enfoques de aprendizaje participativo para desarrollar la concienciación, el conocimiento de los riesgos y las habilidades de comunicación, así como para estimular la reflexión crítica entre los participantes (hombres y mujeres de entre 15 y 26 años, que típicamente frecuentan escuelas/instituciones educativas).

ComunPaz

Es un programa centrado en la resolución de problemas y en la prevención de la delincuencia. ComunPaz busca articular iniciativas encaminadas a la resolución pacífica de conflictos comunitarios en zonas otrora dominadas por las FARC en Colombia.

Intervención con Enfermeras para Abordar la Violencia de Pareja en la Ciudad de México

Es un enfoque clínico para abordar la violencia de pareja. El objetivo es reducir la violencia contra las mujeres, mejorar el uso de los recursos comunitarios, aumentar la planificación de la seguridad, disminuir la coacción reproductiva y mejorar la calidad de vida y la salud mental de las víctimas.

La intervención es llevada a cabo en centros de salud por enfermeras previamente formadas para realizar el cribado de detección de la violencia de pareja, la derivación de apoyo y las evaluaciones de riesgo para la salud/seguridad de las mujeres.